miércoles, 27 de enero de 2010

D E S E O S


Deseo poder estar en Pan de Azúcar y oler la brisa, respirar profundo, abrir los brazos y sentirme gigante...libre.LIBERTAD. sin la parte que odio de mi, sin tí...sin mi.
En Pan de Azúcar para liberarme y encontrarme en el estado más efímero y volátil que jamás haya sentido. sentir las olas, las rocas, tu ausencia..

Mil sentidos sin sentidos y es que en Pan de Azúcar no podrías gritar, más aún, podrías llorar.
Podría llorar. Quizás desee (prohibidamente) llevarte, pero tal vez no. solo quiero tu ausencia...¿qué hiciste de mi? dospáginasespacioespaciopuntossuspensivosvacío


De cualquier forma prefiero el invierno y en ese caso te llevaría...a PandeAzúcaroamiregazo.

viernes, 8 de enero de 2010

Tu más profunda piel


Cada memoria enamorada guarda sus magdalenas y la mía -sábelo, allí donde estés- es el perfume del tabaco rubio que me devuelve a tu espigada noche, a la ráfaga de tu más profunda piel. No el tabaco que se aspira, el humo que tapiza las gargantas, sino esa vaga equívoca fragancia que deja la pipa, en los dedos y que en algún momento, en algún gesto inadvertido, asciende con su látigo de delicia para encabritar tu recuerdo, la sombra de tu espalda contra el blanco velamen de las sábanas.

No me mires desde la ausencia con esa gravedad un poco infantil que hacia de tu rostro una máscara de joven faraón nubio. Creo que siempre estuvo entendido que sólo nos daríamos el placer y las fiestas livianas del alcohol y las calles vacías de la medianoche. De ti tengo más que eso, pero en el recuerdo me vuelves desnuda y volcada, nuestro planeta más preciso fue esa cama donde lentas, imperiosas geografías iban naciendo de nuestros viajes, de tanto desembarco amable o resistido de embajadas con cestos de frutas o agazapados flecheros, y cada pozo, cada río, cada colina y cada llano los hallamos en noches extenuantes, entre oscuros parlamentos de aliados o enemigos. ¡Oh viajera de ti misma, máquina de olvido! Y entonces me paso la mano por la cara con un gesto distraído y el perfume del tabaco en mis dedos te trae otra vez para arrancarme a este presente acostumbrado, te proyecta antílope en la pantalla de ese lecho donde vivimos las interminables rutas de un efímero encuentro.


Yo aprendía contigo lenguajes paralelos: el de esa geometría de tu cuerpo que me llenaba la boca y las manos de teoremas temblorosos, el de tu hablar diferente, tu lengua insular que tantas veces me confundía. Con el perfume del tabaco vuelve ahora un recuerdo preciso que lo abarca todo en un instante que es como un vórtice, sé que dijiste " Me da pena, y yo no comprendí porque nada creía que pudiera apenarte en esa maraña de caricias que nos volvía ovillo blanco y negro, lenta danza en que el uno pesaba sobre el otro para luego dejarse invadir por la presión liviana de unos muslos, de unos brazos, rotando blandamente y desligándose hasta otra vez ovillarse y repetir las caída desde lo alto o lo hondo, jinete o potro arquero o gacela, hipogrifos afrontados, delfines en mitad del salto. Entonces aprendí que la pena en tu boca era otro nombre del pudor y la vergüenza, y que no te decidías a mi nueva sed que ya tanto habías saciado, que me rechazabas suplicando con esa manera de esconder los ojos, de apoyar el mentón en la garganta para no dejarme en la boca más que el negro nido de tu pelo.

Dijiste "Me da pena, sabes", y volcada de espaldas me miraste con ojos y senos, con labios que trazaban una flor de lentos pétalos. Tuve que doblarte los brazos, murmurar un último deseo con el correr de las manos por las más dulces colinas, sintiendo como poco a poco cedías y te echabas de lado hasta rendir el sedoso muro de tu espalda donde un menudo omóplato tenía algo de ala de ángel mancillado. Te daba pena, y de esa pena iba a nacer el perfume que ahora me devuelve a tu vergüenza antes de que otro acorde, el último, nos alzara en una misma estremecida réplica. Sé que cerré los ojos, que lamí la sal de tu piel, que descendí volcándote hasta sentir tus riñones como el estrechamiento de la jarra donde se apoyan las manos con el ritmo de la ofrenda; en algún momento llegué a perderme en el pasaje hurtado y prieto que se llegaba al goce de mis labios mientras desde tan allá, desde tu país de arriba y lejos, murmuraba tu pena una última defensa abandonada.

Con el perfume del tabaco rubio en los dedos asciende otra vez el balbuceo, el temblor de ese oscuro encuentro, sé que una boca buscó la oculta boca estremecida, el labio único ciñéndose a su miedo, el ardiente contorno rosa y bronce que te libraba a mi más extremo viaje. Y como ocurre siempre, no sentí en ese delirio lo que ahora me trae el recuerdo desde un vago aroma de tabaco, pero esa musgosa fragancia, esa canela de sombra hizo su camino secreto a partir del olvido necesario e instantáneo, indecible juego de la carne oculta a la conciencia lo que mueve las más densas, implacables máquinas del fuego. No eras sabor ni olor, tu más escondido país se daba como imagen y contacto, y sólo hoy unos dedos casualmente manchados de tabaco me devuelven el instante en que me enderecé sobre ti para lentamente reclamar las llaves de pasaje, forzar el dulce trecho donde tu pena tejía las últimas defensas ahora que con la boca hundida en la almohada sollozabas una súplica de oscura aquiescencia, de derramado pelo. Más tarde comprendiste y no hubo pena, me cediste la ciudad de tu más profunda piel desde tanto horizonte diferente, después de fabulosas máquinas de sitio y parlamentos y batallas. En esta vaga vainilla de tabaco que hoy me mancha los dedos se despierta la noche en que tuviste tu primera, tu última pena. Cierro los ojos y aspiro en el pasado ese perfume de tu carne más secreta, quisiera no abrirlos a este ahora donde leo y fumo y todavía creo estar viviendo.


¿Quién es quién en Silvalandia?



—Soy una esfinge.

—Ja ja.

—Bueno, parezco una esfinge, y además soy malísima.

—Yo soy el hermanito de alguien que usted no conoce, y es mentira que me llame Guillermo.

—?

—Vengo porque en la otra cuadra dicen que usted no parece una esfinge, y que se pone furiosa cuando alguien se lo dice.

—?

—Y otra cosa: ¿Cuál es el animal que por la mañana anda a cuatro patas, a mediodía en dos y al anochecer en tres?

—Bueno, yo solamente ando en una y eso es un buen argumento para negarme a responder a preguntas tan llenas de patas.

—Usted es simpática. Le voy a decir la verdad: me llamo Guillermo.

—Yo soy una esfinge.

—Es increíble cómo nos entendemos, ¿verdad, esfinge?

—Hm.

—No seas mala, vamos a jugar.

—Bueno, pero no me hagas más preguntas, no estoy acostumbrada.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Año nuevo..


llegó el nuevo año y ya saben, uno comienza a hacer balances..que tantos éxitos y cuántos otros fracasos nos dejó el no subestimado pasado año; aunque definirlo así sea un error, por que los éxitos siempre son medio fraudulentos y traen cosas raras en el camino y por otra parte los fracasos te dejan lecciones inolvidables..mas que mal son cosas que te costaron mas de un llanto..y mil quinientas reflexiones.
sumando, restando, diviendo..en fin, creo que fue un año bastante como la reverenda mierda.
no quiero ser tan explícita, pero es suficiente con decir que tuve errores garrafales en el amor, en lo académico y en lo familiar...osea lo único que conservo intácto es mi salud (que evidentemente no es nada despreciable, de hecho muchas gracias Dios, espero que el otro año siga esa línea pero sólo en ese ámbito xD) y a mis amigos...esos que pensé que perdería y aún siguen conmigo; otros que recién llegaron este año, pero han demostrado ser mas que unos aparecidos.. más que un error mio. muchas gracias por el apoyo, la paciencia y el amor =)
...en conclusión, es evidente que en 365 dias más de algo malo nos pase..algo que nos haga llorar y que lleguemos a odiar, algo que debamos enfrentar, una mala decisión, una ilusión...miles de cosas que no hacen mas que hacerme recordar las palabras de los adultos cuando dicen " ya pasará, esto te hará crecer.." ó "cuando seas grande vas a entender"(no es que ya sea grande, pero hay cosas que entiendo mejor que antes, otras no..pero tampoco quiero entenderlas)
como sea, este es el 2010 y tengo todo como para comenzar de nuevo... y es que como dicen "comenzar de nuevo no es volver al principio"

lunes, 21 de diciembre de 2009

Botella al mar



Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.

Gracias Dios.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Us

Cuando pienso en el primer día que te vi pienso en lo raro que fue...más que nada en lo inesperado que fuiste. Estaba yo en mi pieza y mi mama me grita como es de costumbre…Pero esta vez no era para mandarme a hacer algo (q normalmente no quiero) si no para presentarme a ti. Al principio no sabia si aceptarte en mi vida, tenia miedo que mi papá como siempre no te quisiera (cosa q pasó pero jamás lo tomé en cuenta).
De a poco te acomodaste en la casa y con el tiempo más te quise...Es impresionante como nos hemos afiatado y lo mucho que te amo, y no sé si me sorprende mas tu forma de ser...el hecho de que te rehúsas a comer cada vez que no estoy…sin excepciones, o lo loco que te pones cuando jugamos y lo mucho que lloras cuando me aburro de ti y me voy a ratos.
Tengo q admitir que me carga no poder retarte…Odio cuando haces cosas malas y me haces enojar pero en cuanto te veo olvido que te iba a regañar por desordenado y maldadoso!!
Y sé que no eres el primero...he tenido muchos antes que tú, pero tu eres distinto…Siempre lo fuiste, jamás pedí que llegaras (antes gritaba por tener uno)…Solo apareciste y te acepté.
Amo tu pelo negro, rizado y desordenado...tu manera de jugar y de tirarte al suelo, lo leal que eres y lo mucho que sé, me quieres.
Lo único malo es que sé que jamás leerás esto...primero por que no sabes que tengo blog…Segundo por que ni siquiera subes las escaleras para llegar al computador…tercero por que no sabes leer y cuarto por que...por que...por que tan solo eres mi perrito…El Terry (L) y no entiendes ni media palabra, aunque te lo diga mil veces. igual, filo. no me importa...me aseguraré que no tengas el final que han tenido los demas. Que desastre.

lunes, 30 de noviembre de 2009


Lo he visto todo: he visto los árboles, he visto las hojas de los sauces danzando en la brisa, he visto un hombre muerto a manos de su mejor amigo, y vidas gastadas antes de terminar; he visto lo que fui, y sé lo que seré. Lo he visto todo; no hay nada más que ver.